Por la noche, había partido del Barcelona contra el Inter, así que nos pusimos todos en el salón a verlo, la primera parte, la segunda la vimos en Nellys. Salimos a tomarnos la última cerveza con Josef y Simon, que se iban al día siguiente temprano. Así que fuimos a Cave, que estaba vaciillo y estuvimos allí un rato, no mucho tiempo porque no había mucho que hacer. Volvimos a la residencia y alguien hizo palomitas, estuvimos conversando un rato y comprobando los vuelos, y nos acostamos, tristes por la marcha de los austriacos, contentos pues quedaba menos para volver a casa.
miércoles, 28 de abril de 2010
DÍA 101
Por la noche, había partido del Barcelona contra el Inter, así que nos pusimos todos en el salón a verlo, la primera parte, la segunda la vimos en Nellys. Salimos a tomarnos la última cerveza con Josef y Simon, que se iban al día siguiente temprano. Así que fuimos a Cave, que estaba vaciillo y estuvimos allí un rato, no mucho tiempo porque no había mucho que hacer. Volvimos a la residencia y alguien hizo palomitas, estuvimos conversando un rato y comprobando los vuelos, y nos acostamos, tristes por la marcha de los austriacos, contentos pues quedaba menos para volver a casa.
DÍA 100
Día de celebración, día 100.
Estuve en urgencias toda la mañana, sin apenas nada que hacer. Lo primero que vi, como ponían una sonda nasogástrica, me mareé y me tuve que ir al baño, que malita me puse. Estuve con dos alumnas, muy simpáticas, que incluso hablaban en inglés delante de mí para que me enterara.La mañana se pasó lenta y pesada, cuando Alba llegó a la 1 nos quedamos sentadas en la sala de enfermeras y poco a poco llegó la hora de salir, mi salvación. Llegué al hostel y me encontré con Josef todavía más malo que un perro el pobre, empastillao vivo que iba, y yo me puse a prepararme la comida y luego me eché un rato. Pasé la tarde en el ordenador, poniendo al día el blog y haciendo cosillas, y cuando llegó Alba, mucho más pronto de lo que me esperaba, nos pusimos a ver series, cenamos, y nos acostamos a una hora prudencial, tranquilamente como todo lo que hacemos en nuestra vida.
DÍA 99
Comimos y descubrimos que los austriacos seguían en la residencia, su vuelo seguía sin poder salir, así que allí estaban desesperaitos vivos sin saber lo que les depararía el destino.
Estuvimos todo el día ociosas, sin nada que hacer, viendo series y películas. Por la tarde me dijo Josef que si me quería ir a la bolera, que iban a ir con los estudiantes de agricultura de Savonia, pero no tenía yo cuerpo de ir a ningún lado. Así que me quedé en el hostel, y me extrañó verlo volver tan pronto, con peor cara que los pollos del Pirkka, se estaba poniendo malo, se le notaba a kilómetros. Menos mal que como buena enfermera le proporcioné Burana en cantidades industriales y le di consejos para pasar la malura, de los que cogió solo algunos, y era gracioso ver como se paseaba con el gorro y la bufanda por todo el hostel.
Pero nosotras a lo nuestro, nos fuimos a la cama pronto porque al día siguiente teníamos nuestro último día de hospital, vale, nos acostamos pronto, pero fue día de filosofar, y terminamos durmiéndonos bastante tarde a merced de lo que nos depararía el siguiente día.
miércoles, 21 de abril de 2010
DÍA 98
Sábado
DÍA 97
Lección aprendida: no contarle nada más a Ángel en la vida.
DÍA 96
lunes, 19 de abril de 2010
DÍA 95
Miércoles.
Nos levantamos listas y preparadas para un día de hospital. Tal y como nos levantamos nos volvimos a acostar, mucho que hacer para perder el tiempo en urgencias.
Así que nos levantamos unas horas más tarde, a las 12 o así y nos pusimos a estudiar, el examen era hoy y lo llevábamos bastante mal.
Estuvimos todo el día dándole al cerebelo, al tronco del encéfalo, al par nervioso nº3, el de los ojos, que manda más que nadie. Nos hicimos pruebas para detectar anomalías del encéfalo, pero no descubrimos nada extraño, así que seguimos a lo nuestro y cuando ya estábamos hartas, nos pusimos a ver series.
A eso de las 8 dejamos los apuntes, nos pusimos a ducharnos y hablar con la familia, porque nos esperaba una noche de lo más movidita.
Resulta que era miércoles, y como cada miércoles, tocaba salir, y además era un día especial, pues era el último miércoles de la gente. Pero el examen era a las 11.30, así que no teníamos más remedio que empezar a beber y hacer el examen borrachos. Toda una experiencia.
Empezamos a beber, que si una sidrita, que si un vodka, que si un cigarrito, y cuando estuvimos contentillos, nos bajamos a la habitación de Tom para hacer el examen en cuestión.
